Un tercio de los varones adolescentes y los jóvenes de nueve países de Europa beben alcohol y toman drogas como parte de su estrategia para "rendir" mejor en lo sexual, según un estudio realizado por investigadores en salud pública y ciencias sociales.
Publicado en la revista especializada BMC Public Health,
el trabajo indagó en el comportamiento de adolescentes y jóvenes que tenían entre 16 y 35 años y que habitualmente tenían salidas por la noche. Los participaron fueron más de 1.300 personas que contestaron cuestionarios anónimos.
Se halló que un tercio de los varones y un cuarto de las mujeres que respondieron bebían alcohol para aumentar sus chances de tener relaciones sexuales. También consumían cocaína, éxtasis y marihuana para mejorar la excitación o para prolongar la relación sexual .
Todos los participantes reconocieron que tomaban alcohol y que lo habían hecho por primera vez entre los 14 y los 15 años. El 75% había probado o consumido marihuana, mientras el 30 por ciento había probado alguna vez éxtasis o cocaína.
A pesar de que reconocían los "beneficios sexuales" del consumo, la ebriedad y el abuso de drogas estaban fuertemente asociados a un aumento de adoptar más comportamiento de riesgo y de sentirse arrepentido sobre tener sexo cuando están bajo la influencia del alcohol y las drogas. Por eso, los participantes que habían estado borrachos durante las últimas cuatro semanas (anteriores al estudio) eran más proclives a tener cinco o más parejas, sexo sin preservativo y se habían arrepentido de mantener relaciones sexuales después de tomar o consumir drogas durante los últimos 12 meses.
"Las tendencias en décadas recientes han resultado en que el uso recreacional de las drogas y las borracheras se hayan vuelto rutinarias de la noche nocturna europea", dijo el líder del grupo que hizo la investigación, Mark Bellis, de la Universidad John Moores de Liverpool.
"Millones de europeos jóvenes ahora toman drogas y beben de tal manera que alteran sus decisiones sexuales y aumentan sus chances de tener sexo inseguro o de tener sexo del que después se arrepienten. Aunque a pesar de las consecuencias negativas, encontramos que muchos están deliberadamente tomando estas sustancia para conseguir efectos sexuales específicos".
Los que habían consumido alcohol o drogas de abuso antes de los 16 años también habían tenido relaciones sexuales antes de esa edad. Las chicas en particular eran cuatro veces más proclives a tener sexo antes de los 16 si ellas habían consumido alcohol o marihuana antes de esa edad.
"La actividad sexual acompañada por el abuso de sustancias no es sólo incidental, sino que está a menudo motivada sexualmente -apuntó el psiquiatra y también autor del estudio, Amador Calafat-. "Las intervenciones que se dirigen a tratar la salud sexual son a menudo desarrolladas, administradas e implementadas independientemente de las que tratan de la problemática del abuso de drogas y viceversa. Sin embargo, la gente joven perciben el alcohol, las drogas y el sexo como parte de una misma experiencia social". El especialista aconsejó que los programas deberían acercarse con una mirada conjunta.
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Patricia Villa Anguita
Susana Cardenal Cobo
3ºA